domingo, 9 de mayo de 2010

Chile país de Piratas

Unos días atrás, pasaba frente al Portal Lyon con un ejemplar de Ygdrasil bajo el brazo. Al detenerme frente al semáforo, un hombre gordo, con barba de tres días, me dijo:

-Libros baratos, joven.

Seguramente, al verme, debió pensar que yo era parte de su público objetivo.

Cuando miré su "mercancía", vi libros de Isabel Allende, textos de auto-ayuda, y un ejemplar de Twilight. Acto seguido, lo miré a él. Fijamente, por uno o dos segundos. Después, cambió la luz, y me marché. Entonces murmuré:

-Soy escritor, señor. No me ofenda.

Me pregunto si me habrá escuchado, o, si, en caso de haberlo hecho, mis palabras habrán significado algo para él. A veces peco de ingenuo.

5 comentarios:

Cotita dijo...

Me contaste esta experiencia.
Creo que debe haber sido muy fuerte para ti. Me llegaron mucho las palabras que tú le contestaste.
Escritor, no dejes de creer... en la magia, en el mundo y en el amor verdadero.

matias dijo...

Gracias por tu comentario Emilio!
Yo tambien espero ganarme un ejemplar de tu libro, así como tambien espero poder yo regalar uno mio en el futuro haha.

Lo cierto es que hay autores que merecen ser pirateados, hasta que la piratería los mate.

Un saludo y pasearé por aquí.

Kensan_x dijo...

Los piratas no dejaran de existir mientras los grandes conglomerados económicos sigan cobrando precios excesivos.

Ahora, me surgió una duda ¿que andabas haciendo con Ygdrasil bajo el brazo en pleno centro de Santiago? XD

Emilio dijo...

Kensan, lo que pasa es que en el verano presté el libro, y ese día me lo devolvieron. Y respecto a por qué andaba paseándolo por Santiago, la respuesta es simple: día de cuentas.

Respecto a lo de los conglomerados económicos, tienes y no tienes razón. Los libros en Chile son caros, y eso, ciertamente, da pie al pirateo. Hace un tiempo atrás, pensaba que había que eliminar el impuesto al libro. Ahora, no es que haya cambiado de parecer, pero Baradit tiene una idea que, me parece, abarca el problema de un modo más global. Tenemos una masa lectora tan famélica que el precio del libro tiene que ser como es simplemente para sostener la producción. En palabras simples, si en Chile se compraran más libros, los precios bajarían.

Lo otro es hacerse amigo del e-book, como parece estar de moda, o financiar tus propias creaciones. Hace tiempo que me viene la idea de sacar un libro de cuentos en formato electónico, registrar los derechos, y colgarlo en la web gratis. Sirve para darse a conocer y para demostrar que no todo en esto es negocio. Al final, lo que cuenta es que la gente tenga acceso a buenos proyectos.

Matías, buen punto el de piratear hasta matar. No lo había pensado, pero no estoy seguro de compartirlo. Pese a que algunos autores "malos" ganan muchìsima plata (de tal forma que el pirateo, en sus cuentas personales, no pasa a ser más que robo hormiga), hay autores más modestos que tienen que financiar hasta el último peso de suy obra. A esos les duele un poco más ver fotocopiado y mal encuadernado algo que les costó tanto sacar a la luz. Admito que mi caso no fue precisamente ése (si me ofrecen mi propio libro priateado ahí si que arde Troya xD), pero hmmmm... no sé.

Insisto en lo del e-book gratuito. Me pregunto cuanto no material se puede ganar con eso. Autores como Francisca Solar se hicieron de un fandom muy sólido con sólo escribir fanfiction.

Lakensis Lossarnach dijo...

Concuerdo en lo opinado sobre los libros piratas. Sin embargo, personalmente creo que la respuesta dada al hombre peca más de soberbia que de ingenua. Creo que un escritor no tiene por qué usar su condición de tal para desvalorizar otras prácticas de lectura, por muy desagradables que nos resulten. No sé si me estoy expresando bien... Creo que no es necesario desmerecer al otro: se trata solo de seguir lo que tú creas correcto. Esa es mi opinión.

Estoy muy interesada en comprar tu novela; las reseñas que he leído me han llamado mucho la atención. Cuando la consiga y la lea, trataré de comentarte algo por este medio. Gracias y disculpa si este comentario te parece desubicado.