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domingo, 9 de mayo de 2010

Chile país de Piratas

Unos días atrás, pasaba frente al Portal Lyon con un ejemplar de Ygdrasil bajo el brazo. Al detenerme frente al semáforo, un hombre gordo, con barba de tres días, me dijo:

-Libros baratos, joven.

Seguramente, al verme, debió pensar que yo era parte de su público objetivo.

Cuando miré su "mercancía", vi libros de Isabel Allende, textos de auto-ayuda, y un ejemplar de Twilight. Acto seguido, lo miré a él. Fijamente, por uno o dos segundos. Después, cambió la luz, y me marché. Entonces murmuré:

-Soy escritor, señor. No me ofenda.

Me pregunto si me habrá escuchado, o, si, en caso de haberlo hecho, mis palabras habrán significado algo para él. A veces peco de ingenuo.

sábado, 10 de abril de 2010

Retrospectiva

Hoy en la mañana ordené el departamento. Me levanté razonablemente temprano, pasé aspiradora, saqué el polvo, limpié el piso, lavé loza, enseres y superficies. Los días de orden y limpieza son una gran oportunidad para sentirse feliz con tu casa. También lo son para pensar un poco en uno mismo.

Han pasado casi diez años desde que me puse a escribir en serio. Mis primeros empeños los hice a poco de haber cumplido catorce, en un tiempo en que no había tantos escritores precoces como ahora. En esos días, era muy feliz haciendo lo que más me gusta, y aún lo soy. Sin embargo, a pesar del enorme logro que es Schmetterlinge, no puedo evitar sentirme un poco desencantado. Me explico.

Mientras desempolvaba los estantes de un mueble, me encontré con un disco que antes era de mis favoritos: Battalions of Fear, de Blind Guardian. Ahora bien, el cuarteto alemán fue durante siglos mi banda preferida. Compré todos sus discos,y me enojé mucho cuando no pude asistir al concierto que dieron en Chile el año 2002. Ahora, vuelvo a ellos de vez en cuando, y siempre con un poco de vergüenza, como si estuviera mal volver a aquello que nos hace algún sentido.

Entonces pensé, y me dije: esto está muy mal. No hay por qué avergonzarnos de las cosas que nos gustan, o dejar que los prejuicios de la gente ignorante nos hagan cuestionarlas.

Siento que hoy más que nunca necesito volver a mis raíces. Volver a lo que me gusta y no seguir dando botes con lo que es "correcto" que deba gustarme. Tengo ganas de revivir un poco mi viejo estilo; echo de menos esas tardes enteras de dibujo, pintar con acuarela e iniciar mangas que nunca voy a terminar. Fueron buenos tiempos, y pueden seguir siéndolo perfectamente, a pesar de que casi ha pasado una década. Pues, como dice el dicho gringo, "if it's not broken, don't fix it." No hay por qué cambiar o deshacerse de algo que todavía puede funcionar.

lunes, 5 de abril de 2010

Crónica del Lanzamiento


Unos 45 minutos antes de la hora convenida, un prolijo escritor primerizo vestido con una elegante camisa azul con rayas y un pantalón de cachemir color marengo, espera de pie junto a la salida de Metro Salvador a su amigo y compañero de letras Javier Maldonado. Alrededor de quince minutos después, el susodicho a quién se esperaba entra en escena. Luego de los respectivos saludos y preguntas de rigor, ambos se dirigen hacia las dependencias del Café Literario, cruzando un agradable y otoñal Parque Balmaceda. Por ahí cerca, dos gringos locos vestidos como montaraces predican que el Fin del Mundo viene este 2012. Portan banderas con el nombre de Dios escrito en muchos idiomas, y un folleto que reproduce las escrituras de las Tablas de la Ley. Ajenos a estos extraños portentos, los compañeros continúan su caminata. Al llegar al café, se encuentran con algunos invitados que se adelantaron y llegaron primero.

Después transcurre una media hora de presentaciones. Aparecen viejos amigos, compañeros de universidad, familiares y profesores. Entre ellos, llama la atención una hermosa señorita cuyo vestido azul le saca los ojos al ya atiborrado de nervios escritor debutante. Sin embargo, a pesar de la insuperable belleza de aquella presencia, el estómago del primerizo no puede evitar manifestar el ascenso de los nervios. Queda cada vez menos tiempo. En eso, nos informan que Jorge Baradit ya está en el recinto. Los otros presentadores aparecen casi simultáneamente. Se les pide a todos que entren, al tiempo que van llegando los rezagados. La sala del subsuelo del café literario se llena modestamente, pero se llena. Hay por lo menos cincuenta personas. Después de los últimos arreglos, se da el vamos a la ceremonia.

María Eugenia Lorenzini, editora de Forja, presenta a los encargados de dar un empujón al libro. Así, María Susana Bunster, Darío Oses y Jorge Baradit se hacen conocidos entre el público presente. Se les escucha atentamente. La profesora Bunster, fiel a su meticuloso estilo, reseña el libro apoyándose en tres o cuatro puntos principales; Baradit improvisa un comentario sobre la naturaleza de la literatura fantástica, y ameniza la jornada con una bochornosa anécdota en el baño de Starbucks que acaba con él presentando aquel libro de nombre extraño una tarde de otoño, unos seis meses después. Finaliza Darío Oses con su comentario. Afirma que Schmetterlinge es, probablemente, "la última novela de formación de la historia". Palabras demasiado grandes para quién las recibe. Después es el turno de un servidor. Logra sacar más risas de las que había esperado. Una buena improvisación en medio del plan establecido rinde buenos frutos, pero retrasa demasiado. Por esto mismo, el final de la presentación resulta algo apurado. Se olvidan agradecimientos que había que dar, y la firma de ejemplares termina siendo precisamente la vorágine atolondrada que todos querían evitar.

A pesar de eso, fue magnífico. Una gran experiencia. Para repetirla en el futuro, de todas maneras.

lunes, 22 de marzo de 2010

Noticias II


Afiche Oficial del Lanzamiento

Día de locos. Esto de estar estudiando, cambiándome de casa y a punto de lanzar un libro es para volverse loco. En la mañana, clases; imprimir material, correr, y seguir corriendo. Gracias a Dios Constanza estuvo conmigo toda la mañana. Con tanto que hacer, me habría machacado los sesos y, muy probablemente, habría acabado gruñendo en el metro y maldiciendo a quien se me cruzara por delante. Ha sido un día movido, pero, por suerte, lleno de buenas noticias.

En primer lugar, Jorge Baradit confirmó su asistencia al lanzamiento. En segundo lugar, me entero que un crítico y escritor muy respetado ha accedido, con gusto, a compartir tribuna y presentar junto a él. Su nombre es Darío Oses, y me editora dice que debo considerar un honor contar con su presencia. Luego me cuenta que existe la posibilidad que algunos ejemplares de Schmetterlinge llegue a un colegio. También me entero que la Feria Chilena del Libro compró 26 ejemplares.

Por cierto, el valor del libro en librerías (y el día del lanzamiento) será de $8.000. Para aquellos que quieran comprarlo por 800 pesos más barato, está la librería de elatico.cl. Allí pueden encontrarlo a $5.500, pero al pagar el gasto de envío se encontrarán que el precio sube ostensiblemente.

Nos vemos en una semana!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Unheimlich



Freckles, by NomiArt (deviantart)

Dos mañanas atras, bajaba las escaleras camino al andén del metro, cuando me encontré con Martina en persona. Lo que suena a inicio de cuento rupturista no es otra cosa que una de las experiencias más raras que he tenido en el último tiempo. La diferencia está en que esto pasó. Y no, no soy un personaje salido de la mente de Poe como para habérmelo imaginado todo. Eso creo.

Con ustedes, der unheimlich en el metro de Santiago de Chile.

***

Inicialmente, iba a subir la entrada prometida que le tenía a Elisa. Sin embargo, el encuentro con uno de mis personajes (bueno, con una niña que es la viva imagen de uno de ellos) no me ha dejado tranquilo. Era preciso escribirlo. Además (como no podía ser de otro modo), todo ocurrió después de leer a Freud para el curso de Fantasy & The Fantastic dictado por la genial Susana Bunster. Oportunidades como estas no saben de compromisos previos.

No quiero dar la lata con el padre del psicoanálisis 1) porque es una lata encontrarse con Freud en un blog, y 2) porque la vena de profesor tiende a salirseme, y es fácil que termine dando cátedra al respecto. Sin embargo, hace falta una palabra previa (muy breve, por suerte) para entender el efecto adicional del encuentro que he insinuado unas líneas más arriba.:

Freud dice que el sentimiento de lo extraño (alem. der unheimlich) es un miedo muy particular por cosas que se nos presentan como sospechosamente familiares. El autor cita las coincidencias como uno de sus ejemplos más recurrentes. Eso es todo lo que se necesita saber sobre el tema.

La Martina que me encontré no sólo correspondía a la descripción que aparece en el libro, sino que además viene a aparecer después de mi lectura del texto de Freud sobre lo extraño. Freud escribía en alemán, y Martina es descendiente de inmigrantes alemanes. Más extraño todavía es que justo ese fin de semana, haya llegado a la conclusión que Schmetterlinge es extrañamente amigable a una lectura desde lo extraño. Tanta extrañeza está sonando extrañamente redundante.

Locura-neurosis post-parto-de-libro/pre-control de lectura, simple "coincidencia", transgresión de realidades? O qué!

Juzgue usted.

viernes, 2 de octubre de 2009

Copyrighted



Ya es un hecho: Schmetterlinge dejó de ser un mero manuscrito. Ahora es una novela registrada, con todas sus letras y derechos. Fue un día decisivo para la historia del libro. Me aventuré por calles desconocidas, inseguras y ruinosas, buscando la oficina de registro como quien busca la entrada a un reino secreto. Anduve por rincones hostiles, por ese Santiago sucio, donde el esmog pesa y los ojos que te miran de vuelta no son muy amistosos. Y sin embargo no tuve miedo. Tenía un mapa (literalmente), y, lo más importante, un Destino. Hoy vuelvo a convencerme que no se necesita nada más.

Y bueno, el manuscrito sigue lleno de pifias. Ahora la cuestión se resume a si vuelvo a leerlo y revisarlo (esta sería la tercera vez) o si sencillamente dejo que los editores hagan su trabajo.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Noticias



Alejandra (Izquierda), Martina (Derecha). Imagen by me.

El viernes, iniciamos los trámites para que Schmetterlinge, la historia y todos sus personajes se conviertan en una marca registrada. De verdad no me dí cuenta como fue que llegué a esto, pero estoy muy contento. ¿Cuánto falta para publicar? ¿Meses, años? El corazón no da cifras, pero dice algo: pronto. Atentos a las noticias.