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martes, 4 de mayo de 2010

Literatura Fantástica: ¿En qué están los autores Chilenos?

Por Alberto Rojas, para EMOL.

Era sólo cuestión de tiempo. Hace algunas décadas, para el público masivo, hablar de ciencia ficción chilena podía resultar casi una excentricidad. Algo lejano, extraño y con una presencia bastante marginal en las librerías nacionales. Un universo pequeño y cerrado del cual sobresalía sin mayor competencia el nombre de Hugo Correa.

Sin embargo, casi como un inesperado big bang, la literatura fantástica chilena ha estallado en el último tiempo con nuevas obras y jóvenes autores.

Un aporte indiscutible fue sin duda la amplia revisión histórica que Marcelo Novoa reunió en “Años Luz. Mapa estelar de la CF en Chile”, que a través de sus páginas ofrece un fascinante recorrido por la literatura fantástica chilena desde los tiempos de la Colonia hasta nuestros días.

Otra antología ineludible es “Alucinaciones.TXT”, que reúne veinte cuentos que se aventuran en el terreno de la clonación, el cyberpunk, los mundos postapocalípticos, los seres artificiales, el terror y los viajes por el tiempo.

En términos individuales ya hay un conjunto de nombres que están generando una importante cantidad de títulos. Dentro de los más prolíficos está Jorge Baradit , que desde “Ygdrasil” hasta “Kalfukura”, ha convertido cada una de sus novelas en piezas angulares de este movimiento literario nacional.

Lo mismo ocurre con Francisca Solar, que tras publicar en internet su exitoso fan fic “El Ocaso de los Altos Elfos” —que le generó 900 mil lectores—, saltó directamente a las librerías con la novela de suspenso paranormal “La Séptima M”, cuya segunda parte finalmente entrará a imprenta en los próximos meses.

Francisco Ortega, con “El Número Kaifman”, tomó por asalto la ficción reuniendo intriga, conspiraciones, extraterrestres y misterios anclados en la Segunda Guerra Mundial. Y que ya tiene lista su nueva novela: “El Horror de Berkoff”.

Tampoco se puede olvidar a Mike Wilson, que con su novela “El Púgil” rompió esquemas combinando mucha cultura de masas con una invasión alienígena en Buenos Aires, además de robots que sueñan ser humanos. Su nueva novela, “Zombie”, llega a las librerías este mes.

Asimismo, Álvaro Bisama, desde su elogiada “Caja Negra” hasta la reciente “Música Marciana”, ofrece una mirada que combina realidad con ficción de manera hábil, salpicándola siempre con citas ocultas entre líneas y humor inteligente.

La lista sigue creciendo con Sergio Amira y su libro “Identidad Suspendida”, y que acaba de publicar junto a Daniel Guajardo la novela “Psique”.

Por su parte, Sergio Meier, antes de partir nos dejó su novela “La Segunda Enciclopedia de Tlön” .

También podemos mencionar a Rebeca F. San Román y “Sinfonía Eterna”, novela de vampiros ambientada en un Santiago gótico y laberíntico. O a Emilio Araya y su recientemente publicada “Schmetterlinge”.

En otras palabras, esto no se detiene. Los autores que hace menos de cinco años abrieron camino con sus primeras publicaciones, hoy gozan de la posibilidad de seguir creando, muchas veces al amparo de editoriales más grandes y comerciales. Y aquellos que recién se aventuran, llegan con el ímpetu y la creatividad de las nuevas generaciones. Así que chilenos, tenemos literatura fantástica para rato.

Gracias, Kensan, por la noticia!
(Da un poco de cuco verse mencionado en medio de tanto nombre grande)

lunes, 5 de abril de 2010

Crónica del Lanzamiento


Unos 45 minutos antes de la hora convenida, un prolijo escritor primerizo vestido con una elegante camisa azul con rayas y un pantalón de cachemir color marengo, espera de pie junto a la salida de Metro Salvador a su amigo y compañero de letras Javier Maldonado. Alrededor de quince minutos después, el susodicho a quién se esperaba entra en escena. Luego de los respectivos saludos y preguntas de rigor, ambos se dirigen hacia las dependencias del Café Literario, cruzando un agradable y otoñal Parque Balmaceda. Por ahí cerca, dos gringos locos vestidos como montaraces predican que el Fin del Mundo viene este 2012. Portan banderas con el nombre de Dios escrito en muchos idiomas, y un folleto que reproduce las escrituras de las Tablas de la Ley. Ajenos a estos extraños portentos, los compañeros continúan su caminata. Al llegar al café, se encuentran con algunos invitados que se adelantaron y llegaron primero.

Después transcurre una media hora de presentaciones. Aparecen viejos amigos, compañeros de universidad, familiares y profesores. Entre ellos, llama la atención una hermosa señorita cuyo vestido azul le saca los ojos al ya atiborrado de nervios escritor debutante. Sin embargo, a pesar de la insuperable belleza de aquella presencia, el estómago del primerizo no puede evitar manifestar el ascenso de los nervios. Queda cada vez menos tiempo. En eso, nos informan que Jorge Baradit ya está en el recinto. Los otros presentadores aparecen casi simultáneamente. Se les pide a todos que entren, al tiempo que van llegando los rezagados. La sala del subsuelo del café literario se llena modestamente, pero se llena. Hay por lo menos cincuenta personas. Después de los últimos arreglos, se da el vamos a la ceremonia.

María Eugenia Lorenzini, editora de Forja, presenta a los encargados de dar un empujón al libro. Así, María Susana Bunster, Darío Oses y Jorge Baradit se hacen conocidos entre el público presente. Se les escucha atentamente. La profesora Bunster, fiel a su meticuloso estilo, reseña el libro apoyándose en tres o cuatro puntos principales; Baradit improvisa un comentario sobre la naturaleza de la literatura fantástica, y ameniza la jornada con una bochornosa anécdota en el baño de Starbucks que acaba con él presentando aquel libro de nombre extraño una tarde de otoño, unos seis meses después. Finaliza Darío Oses con su comentario. Afirma que Schmetterlinge es, probablemente, "la última novela de formación de la historia". Palabras demasiado grandes para quién las recibe. Después es el turno de un servidor. Logra sacar más risas de las que había esperado. Una buena improvisación en medio del plan establecido rinde buenos frutos, pero retrasa demasiado. Por esto mismo, el final de la presentación resulta algo apurado. Se olvidan agradecimientos que había que dar, y la firma de ejemplares termina siendo precisamente la vorágine atolondrada que todos querían evitar.

A pesar de eso, fue magnífico. Una gran experiencia. Para repetirla en el futuro, de todas maneras.

lunes, 29 de marzo de 2010

Martina en EMOL


Mi amigo buen Alberto Rojas ha publicado en EMOL una nota muy interesante e ilustrativa sobre Schmetterlinge. Aquí una pequeña muestra:

SANTIAGO.- Martina es una niña que vive en el sur de Chile, una zona de nuestro país que históricamente ha estado plagada de mitos y fantasía. Pero un día se da cuenta de que tanto su cuerpo como su vida están empezando a cambiar, iniciando un viaje que no sólo la llevará de ser una niña a transformarse en una mujer; también la hará transitar de la realidad a la fantasía.
"Schmetterlinge" (Ed. Forja, $8.000) es la primera novela de Emilio Araya Burgos, joven estudiante de Licenciatura en Letras Inglesas en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Y cuyo nombre en alemán ("Mariposas") resulta tan sugestivo como intrigante.

"Esta novela nació de una fuerte necesidad por revitalizar mi creatividad. Los últimos años habían sido bastante duros y escuetos en cuanto a lo que escritura se refiere. No hacía más que re-escribir proyectos viejos, tratando de retomar el hilo", explica sobre el proceso que culminó en este libro. "Meterse en el personaje fue lo más difícil. No tanto por su personalidad, sino por los ritmos psicológicos que estaban y están en juego. A pesar de todo, me demoré bastante poco en escribirla; con borradores, correcciones y todo, no más de ocho meses".

El resto de la nota lo lees aquí.

Recuerden que falta un día para el lanzamiento. ¡Los espero a todos!

lunes, 22 de marzo de 2010

Noticias II


Afiche Oficial del Lanzamiento

Día de locos. Esto de estar estudiando, cambiándome de casa y a punto de lanzar un libro es para volverse loco. En la mañana, clases; imprimir material, correr, y seguir corriendo. Gracias a Dios Constanza estuvo conmigo toda la mañana. Con tanto que hacer, me habría machacado los sesos y, muy probablemente, habría acabado gruñendo en el metro y maldiciendo a quien se me cruzara por delante. Ha sido un día movido, pero, por suerte, lleno de buenas noticias.

En primer lugar, Jorge Baradit confirmó su asistencia al lanzamiento. En segundo lugar, me entero que un crítico y escritor muy respetado ha accedido, con gusto, a compartir tribuna y presentar junto a él. Su nombre es Darío Oses, y me editora dice que debo considerar un honor contar con su presencia. Luego me cuenta que existe la posibilidad que algunos ejemplares de Schmetterlinge llegue a un colegio. También me entero que la Feria Chilena del Libro compró 26 ejemplares.

Por cierto, el valor del libro en librerías (y el día del lanzamiento) será de $8.000. Para aquellos que quieran comprarlo por 800 pesos más barato, está la librería de elatico.cl. Allí pueden encontrarlo a $5.500, pero al pagar el gasto de envío se encontrarán que el precio sube ostensiblemente.

Nos vemos en una semana!

viernes, 27 de noviembre de 2009

Comentario: Kalfukura, de Jorge Baradit


Los intercambios que he tenido con Jorge Baradit se resumen a un encuentro fortuito en un café de Pedro de Valdivia, dos twitteos y uno que otro post en su blog. No fui al lanzamiento de la banda sonora de Synco, ni sigo sus podcasts. Con suerte, tenemos a una persona en común, que para él es amigo y para mí profesor. Sin embargo, estando él al a un extremo generacional y yo a otro, siento una poderosa comunión con sus ideas, con lo que escribe, y con lo que quiere hacer. Una vez, recuerdo haberle leído que era hora de terminar con el sacrilegio mitológico de Icarito. Nada menos cierto. En primera instancia, Kalfukura es eso: es la Piedra Azul que rasga el velo de sopor que nos ha cerrado los ojos frente a lo fantástico durante décadas. Baradit mismo es la punta de esa lanza, abriendo paso, despertando los viejos poderes, y desterrando el pintoresco prejuicio sobre la mitología y la magia de los pueblos como un mero accesorio o pretexto para que no nos sintamos tan vacíos.

La prosa de Baradit es rica en imágenes, derrocha lenguaje con la profusión que a veces uno añora en secreto, y sirve gentilmente a una narración que se escurre como un torrente de hormigas en las venas de la tierra. La historia de Leonardo Caspana (historia que ya hemos oído tantas veces) se escurre desde Arica a la Antártica, del la punta al pie, y del pie al centro, en poco más de 170 páginas. Los proyectiles del autor son precisos en carga y propósito, aunque a veces la narración se vuelve precipitada, descuidada y confusa: el libro termina demasiado rápido. Más allá de la intención del autor, eso a veces empaña una prosa chispeante e inspiradora. Kalfukura está lleno de imágenes que se graban en la piel de la mente, y que dejan una estela de resina en la epidermis recién quemada. El Sueño del Anciano, cuyo fruto (más que residuo) es la Kalfukura, es la piedra fundacional de todos los intentos que hagamos por ejercer nuestro derecho de refundar los mitos de aquello que nos es más amado y querido. Hay tanto bueno en este libro que ir paso a paso nos tomaría 500 años, y entonces quizás de nuevo los Españoles nos tomarían por sorpresa.

Sin embargo, el libro es, a mi juicio, débil en ciertos aspectos. Creo que Baradit ha demostrado ya (con la maestría que se alaba) que es un buen discípulo de Joseph Campbell. El monomito es para él un tema recurrente, y una fuente inagotable de recursos e historias tan electrizantes y atractivas como las que ya ha publicado. Sin embargo, por efecto colateral del esqueleto que sostiene sus historias, los personajes se vuelven planos y carentes de vida propia. El arquetipo brilla demasiado sobre la mente individual, sobre la circunstancia particular, y sobre el color único de cada ser humano y cada ser mágico. Leonardo es el héroe en ascenso, Melinao el héroe caído que resurge desde el miasma de la vergüenza, y la Clarita es la presea que el mal de garras negras quiere devorar. Yo tenía expectativas más altas al respeto. En ocasiones, los diálogos hacen que la prosa se destiña, que la historia cojee, y que todos sepan para donde va la micro. Tal vez el talón de Aquiles de Kalfukura, en lo que a mí respecta, es que es absolutamente predecible. Sin embargo, tomando en cuenta lo que el libro es, algo así era esperable. Es más: creo que las virtudes del conjunto demandan que las faltas se mencionen sólo por una deuda de honestidad con el autor.

Baradit quizás debe jugar un poco más con su estructura narrativa de elección. El talento para seguir sorprendiéndonos no le falta. Prueba de esto es su asquerosa, repugnante, nauseabunda y sin embargo envidiable visión de los conquistadores. Don Diego y don Pedro son personajes literalmente entrañables en su maldad y miserable existencia intermedia. Dan pena, dan asco, y sus diatribas y griteríos fanáticos sobre el Reyno nos dejan a todos mirando con desconfianza hacia las cloacas de Santiago. La toma de la capital es lejos lo mejor del libro. Allí vemos al Baradit de imaginación delirante, con su precisión de francotirador avezado. Eso queremos seguir viendo más adelante.

Jorge Baradit, pudo ser mejor (siempre se puede) pero lo que hiciste no nos ha dejado indiferentes. Gracias por abrirnos las puertas a los que venimos. Gracias, también, por un libro entretenido, rico en efectos visuales e imágenes poderosas. Eso no nos va a dejar con un pie en el pantano del Nobel, pero a quién le importa. Como dice Francisco Ortega en la contratapa del libro, tú construyes mundos. Aquí hay otro y otros en la misma parada, así que siéntete feliz. Los días de la perversión mitológica de Icarito están contados.